Él
Llevamos
así un año y nueve meses. Un año y nueve meses sin ser nada. Un año y nueve
meses siéndolo todo. Teniendo sexo casual en habitaciones de hoteles baratos.
Un año y nueve meses de pasearnos como la pareja más feliz del mundo y
desapareciendo después de nuestras vidas por periodos cortos, pero indefinidos.
Un año y nueve meses en el que juro estar enamorada y luego lo mando al carajo.
Un año y nueve meses que somos. Un año y nueve meses que no somos. Él no trae
nada a mi vida, no aporta ni un gramo de ideas a mis planes. Él no es culto,
pero sí inteligente. Él fuma, bebe, es mujeriego. Él solo quiere coger conmigo.
Él no estaría dispuesto a cambiar nada de su vida por mí. Nunca ha querido
tener algo formal conmigo. Él prefiere gastar su dinero en fiestas que en un
libro. No tiene metas o un plan de vida. Él solo se ama a sí mismo.
Pero
hay una gran diferencia: él es sincero. Jamás ha prometido nada. Sé que no soy (ni
seré) la única en su vida, pero tampoco me ha hecho creer lo contrario. Él ha
estado conmigo todo este tiempo a pesar de que no soy tan linda con él como lo
fui contigo. Su nombre estuvo en mi registro el día en que conseguí trabajo, en
Navidad y Año Nuevo, el día en que me convertí en maestrante… el tuyo no. Él
estuvo hoy. Y tú no. Tú, que decías amarme, que prometiste estar conmigo el
resto de la vida, ¡no estuviste!
¿Quién
es en realidad el patán?



Comentarios
Publicar un comentario