Esa
Te
he buscado en otras ciudades, entre la multitud de los bares y en las bancas
vacías de los parques, en otras camas, en otros cuerpos, en otros besos, en
otro tiempo, en otra realidad… Te he buscado y te he esperado tanto que yo
misma me he perdido. Creía que para esta fecha ya estarías conmigo o ya te
habría olvidado.
Y
vuelves. Y te vas. Y vuelves de nuevo. Y yo sigo estancada. Ojalá al despertar
mañana por la mañana todo hubiera sido una pesadilla, que el tiempo no hubiera
pasado y la inocencia no se hubiera roto. Ojalá estuvieras a mi lado, ojalá no
hubieras decidido dejarme por esa.
Esa
que se te metía a la cabeza cuando estabas conmigo, esa que no te dejaba ver
mis cualidades y mejor te echaba en cara mis defectos, esa que te seducía con
la idea de que podías estar con alguien mejor.
Esa
hija de puta no tiene nombre, no sé cómo llamarle ¿duda?, ¿miedo?, ¿orgullo?,
¿inseguridad? No lo sé, solo sé que es una voz que tienes en la cabeza y que ni
todo el amor que te diera haría que se fuera. Me dejaste por esa que, aunque te
haga sentir bien de a ratos, no te ama, esa que no quiere que nadie se te
acerque porque no quiere verte vulnerable, esa que nunca te dejará ser feliz
(ni conmigo, ni con nadie).


Comentarios
Publicar un comentario