2.0
Llevo
semanas preguntándome cuál es la forma correcta de actuar ante algunas personas
y situaciones, cuál es el comportamiento más racional, educado, justo… y
mientras me perdía en bucles emocionales, los demás seguían con sus vidas… todos,
menos yo. He pasado por todos y cada uno de mis días de los últimos meses, deseando
que sea mañana, mirando el calendario, contando los días para una fecha que aún
no sé si llegará. Cuando empecé con este viacrucis me parecía imposible
mantenerlo, así que decidí dejar que los sucesos fluyeran, pero tampoco
resultó. En fin, no sé ni cómo, pero
estoy aquí… Y ahora que según yo empezaba a hacer algunas cosas bien, me
enfrento a los daños colaterales y al efecto mariposa de mi estupidez…
He
decepcionado a quienes creían en mí, me he decepcionado a mí misma y estoy segura que si vivieran, ellos también estarían decepcionados. Lo
único que puedo decir a mi favor, es que “esa” no soy yo... Y a veces, para encontrarte, tienes que tirar la brújula al suelo y
pisotearla para hacer añicos el cristal y doblar la aguja hasta que deje de
girar porque a veces las cosas por las buenas no funcionan, hay que romperlas,
lanzarlas con toda la fuerza que la rabia contenida hasta ahora en tus entrañas
te dé y, en lugar de respirar hondo para recuperar el control, hay que soltar
el aire de golpe en un grito que te rasgue la voz. A veces hay que cortarse el cabello
como nunca lo habías hecho, sin importarte espejos ni tendencias, para volver a
reconocerte... y eso es justo lo que haré, porque aunque siempre pensé que no
había nada más doloroso que perder a quien "amas", perderse a sí mismo en el
proceso, es mucho peor.


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